Can Gelada

La cocina tradicional de la abuela en un marco incomparable

Can Gelada empezó a hacer las delicias de los clientes de la zona en 1969 con una oferta de platos tradicionales catalanes: carnes a la brasa, confitados propios, embutidos caseros, vinos de elaboración propia, etc. Hoy, regentado por las dos generaciones siguientes de la familia, ha ampliado considerablemente su carta pero continúa fiel a sus orígenes cocinando en la misma línea de siempre: platos tradicionales cocidos lentamente para que mantengan todo el sabor de los ingredientes de payés de primerísima calidad que utilizan para su elaboración. Asimismo, y al igual que al principio, Can Gelada todavía elabora sus propios vinos, que ya se han hecho un nombre en la zona.

El restaurante dispone de un comedor interior con capacidad para 60 personas y de una terraza exterior desde la que hay unas vistas muy bonitas. Estos dos espacios permiten, además, organizar cualquier tipo de comida para grupos ya sean banquetes, comidas de empresa, aniversarios, etc. También cabe destacar que tiene un parque infantil para los más pequeños y que desde su puerta se pueden dar bonitos paseos por la zona.